DAY ZERO TULUM 2025: LA CONEXIÓN TOTAL CONTIGO MISMO
- RAVER MX
- hace 5 días
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En lo más profundo de la selva de Tulum, donde la piedra antigua aún guarda memoria y el dosel tropical vibra con energía ancestral, Day Zero vuelve a abrir su portal una vez al año. Lo que ocurre aquí no responde a las reglas convencionales de un festival: es una iniciación, un cruce entre sonido, ceremonia y celebración indómita que convoca a una comunidad global unida por la exploración sonora y espiritual.
El sábado 10 de enero de 2026, Damian Lazarus volverá a transformar la jungla en un escenario vivo, reafirmando por qué Day Zero se ha convertido en uno de los encuentros más influyentes y respetados del circuito electrónico underground a nivel mundial.
Un santuario donde la selva dicta la experiencia
Day Zero no se construye sobre la jungla: emerge desde ella. Su propuesta toma como punto de partida la herencia maya y la belleza cruda del entorno natural para crear una experiencia que se mueve entre lo ritual y lo futurista. La producción —lejos del exceso— dialoga directamente con la tierra: haces de luz atraviesan el follaje, instalaciones monumentales se integran al terreno y la escenografía parece brotar orgánicamente del suelo.
Un elemento clave que distingue a Day Zero es la presencia de ceremonias tradicionales guiadas por líderes espirituales mayas, un gesto que no busca la apropiación simbólica, sino el respeto y la colaboración directa con la comunidad local. Durante una sola noche, la selva se convierte en un santuario de vanguardia, donde mito y modernidad conviven en equilibrio.

Curaduría sonora: el lenguaje de Damian Lazarus
La identidad musical de Day Zero es un reflejo directo de la visión de su fundador. Damian Lazarus concibe la música como un viaje narrativo que evoluciona desde el atardecer hasta el amanecer, conectando estados emocionales, energéticos y colectivos.
La edición 2026 reúne a una selección de artistas que representan tanto la vanguardia del underground como nombres que han trascendido a escenarios globales sin perder profundidad artística:
Artistas destacados
Mau P – energía contemporánea y conexión directa con la pista.
Vintage Culture – uno de los nombres más influyentes del house melódico actual.
Seth Troxler – figura clave del sonido Detroit y la cultura club.
Traumer – minimalismo técnico y sensibilidad profunda.
Acid Pauli – exploración psicodélica y emocional.
Maz – fuerza melódica brasileña.
Silvie Loto – grooves profundos con ADN europeo.
Perel – dark disco cósmico con identidad propia.
A ellos se suman artistas que expanden la narrativa cultural y sonora del festival:Nicola Cruz, Omri., Indo Warehouse, Superpitcher, Cinthie, Jamiie, Jonathan Kaspar, Luch, Lum y Lilya Mandre, consolidando un lineup diverso, global y coherente.
🇲🇽 El Teatro: el corazón del talento mexicano
Day Zero fue el primer festival internacional en México en dedicar un escenario completo exclusivamente a artistas nacionales, y en 2026 El Teatro vuelve a latir con fuerza. Co-curado por Metrika y Damian Lazarus, este espacio funciona como plataforma, manifiesto y homenaje a la escena electrónica mexicana.
Entre los actos confirmados destacan:
Metrika (live) – experimentación sonora y diseño conceptual.
Zombie Affair (live) – nueva alianza entre Zombies in Miami y Mystery Affair.
Sidartha Siliceo Project (live) – percusión hipnótica y ritual.
Le President (live) – ingeniería sonora y sensibilidad musical.
Rigopolar (live) – exploraciones cósmicas.
Mental (Dramian & Rebolledo) – psicodelia y narrativa electrónica.
María Nocheydia y Puma, representando nuevas voces de la capital.
Este escenario no es secundario: es un eje cultural que conecta la identidad local con una audiencia internacional.

Cuando la noche comienza a disolverse, llega uno de los rituales más esperados: el sunrise set de Damian Lazarus. Más que un cierre, es una transformación colectiva. Sus sets —con edits exclusivos, reworks poco comunes y selecciones profundas— funcionan como una lección viva de historia musical, emoción y lectura de pista.
Aquí, el pasado y el presente se funden mientras la luz natural devuelve al cuerpo a la realidad, marcando un antes y un después para quienes lo experimentan.
Day Zero sostiene un compromiso genuino con el entorno que habita a través de su programa Crosstown Consciousness, desarrollado en colaboración con comunidades locales y líderes espirituales mayas.
Entre sus acciones destacan:
Conversión de residuos plásticos en combustible junto a Petgas.
Apoyo a SOS MARES, iniciativa avalada por la UNESCO para restaurar arrecifes en México y Colombia.
Programas de educación musical para niños locales.
Jornadas de limpieza costera.
Reforestación y plantación de árboles en la región de Tulum.
Este enfoque convierte al festival en un actor activo de impacto positivo, no solo en un visitante temporal.

Cómo vivir Day Zero en su máxima expresión
Day Zero no se recorre con prisa ni se entiende desde la superficie. Para experimentar el ritual en su totalidad, hay principios fundamentales que todo asistente debería considerar:
Entra con intención. Day Zero es un viaje colectivo e introspectivo. Más que seguir horarios, se trata de escuchar, sentir y permitir que la música y la selva marquen el ritmo.
Prioriza la comodidad. Calzado cerrado, ropa ligera y una capa para la madrugada son esenciales. La experiencia sucede sobre tierra viva, no sobre concreto.
Cuida tu energía. Hidrátate, aliméntate bien antes de entrar y respeta los tiempos de tu cuerpo. Es una noche larga que culmina al amanecer.
Explora. Más allá del escenario principal, la jungla esconde performances, instalaciones y espacios como El Teatro, donde el pulso creativo mexicano cobra protagonismo.
Respeta el entorno. Day Zero es posible gracias al equilibrio con la naturaleza y la comunidad local. Cada acción individual impacta la experiencia colectiva.
Quédate hasta el final. El amanecer y el sunrise set de Damian Lazarus son el cierre ceremonial del ritual: el momento donde la noche se integra y cobra sentido.
Este espacio recompensa a quienes se entregan por completo. No es un festival que se consume; es un espacio que se habita con respeto, presencia y apertura.

Day Zero no es un festival para todos —y nunca ha intentado serlo—. Es un refugio sagrado para los buscadores del sonido, un espacio donde la música, la naturaleza, el ritual antiguo y la cultura contemporánea convergen en un mismo pulso.




